Buscar piso en Estambul

No existe una técnica definitiva para buscar piso en Estambul. Se trata de una de las ciudades más grandes del mundo, de modo que toda referencia es poca. Además, muy poca gente habla en inglés, con lo cual las posibilidades de búsqueda se reducen bastante.

Agenciarse un amigo turco es bastante útil. Más o menos la mitad de los erasmus son becarios del Ministerio y han ido a cursos de inglés en verano en cualquier lugar de esas islas donde comen salchichas y judías para desayunar, con lo cual es más que probable que alguno haya conocido a un turco. Los turcos son como los mosquitos en esta ciudad: están en todas partes. Aun así, el españolito medio siempre estará en los niveles inferiores en las academias inglesas, de modo que asistirá a una clase llena de gente española y no conocerá a nadie de fuera. Así le va a España, que tiene una imagen en el exterior… buf, exquisita. Y ya, ya no voy a despotricar más. En fin, un amigo turco te hará las veces de traductor y de psiquiatra, porque él conoce las miserias de esta ciudad y sabe que es complicado encontrar piso. Además puede recomendar zonas. Y si la opción es una inmobiliaria el amigo turco se convierte en totalmente imprescindible. Negociar con una inmobiliaria aquí tiene muchos ritos, y es preciso hablar con el agente, tomar un té con él, fumar un rato, hablar del tiempo… Demasiadas cosas para que el españolito medio pueda aclararse. Yo creo que nunca había puesto una cara de póker durante tanto tiempo hasta que fui con Sena a negociar los papeles del piso.

Como este post es un tanto tocho os pongo fotos de mi vecindario... Hay muchos gatos. Mi vecino de enfrente les alimenta.

El método básico es internet. Cuando llega agosto o septiembre hay muchos anuncios de estudiantes que se van de Estambul y dejan habitaciones vacías, así como de gente que tenía alquilada una habitación en su casa y ahora busca un nuevo inquilino. Muchas veces ocurrirá que un turco alquila una de las habitaciones de su casa para ahorrarse un dinero en el alquiler. Otras veces algún erasmus alquila un piso a través de una inmobiliaria (muy pocas veces) o de un particular (la mayoría de las veces) y busca compañeros. Todos ellos se anunciarán en internet, vía Craiglist, ijustlanded o a través de anuncios sueltos en foros o lo que sea. Una vez en Estambul el estudiante pringadillo visita todos los pisos de los que ha visto anuncios quedando con el anunciante. Es un trabajo realmente duro, porque intentarán aprovechar al máximo la desesperación de ciertos estudiantes. O incluso alguno regateará. La semana de búsqueda es la peor, y si se llega a Estambul sin piso acordado y sin haber visto nada lo mejor es hospedarse en casa de algún conocido que ya haya llegado o en algún hostal (los hay por 15 leuros la noche en la zona occidental, doy fe) para ir visitándolos.

En cuanto a las zonas, siempre es importante no salirse del barrio donde se encuentra tu universidad. No se trata de una recomendación de seguridad, sino de salud. A nadie le gusta tener que levantarse a las mil de la mañana para coger el ferry que lleva desde Üsküdar hasta Ortaköy y caminar media avenida Çiragan para ir a la universidad de Galatasaray. De verdad. A nadie le gusta coger metro en Sişli y funicular para luego pasarse media hora andando desde Kabataş hasta llegar a la Bahçesehir. Tampoco le gusta a nadie tener que esperar hasta el ferry de las 6 de la mañana porque vive en la parte asiática y la mayoría de las fiestas son en Taksim. Que sí, que las fotos que hay a lo largo del Bósforo de la infancia, juventud, madurez y vejez de Ataturk son interesantes, pero no tanto como para verlas todos los días. También hay que tener en cuenta que los barrios aquí son tan grandes que tienen más barrios dentro o incluso códigos postales diferentes, así que uno puede contentarse con una vivienda que esté dentro del barrio grande. Con esa medida al menos te aseguras un trayecto andando de un máximo de media hora (o dos paradas de autobús como mucho). También hay gente que vive en otros barrios, pero al límite. Esa también es una buena opción.

Este gato es el más impaciente de todos. Está bizco. Le llamo Xavi cariñosamente xD
Y sí, ese cubo que hay debajo de la ventana es el tamaño estándar del yogur en Turquía.

Existe la opción de alquilar una habitación amueblada o por amueblar. Si no está amueblada se puede acudir al siempre socorrido Ikea (está en la zona occidental, pero no se donde) o a tiendas de segunda mano. Dichas tiendas son muy peculiares, se puede encontrar de todo. Por 100 euros puedes tener una habitación entera (cama, sábanas, colchón, mesa y armario). El precio se puede incluso reducir porque las tiendas de muebles tienen parte de la mercancía en la calle, de modo que sacarte una silla gratis depende de tu rapidez y de tu conocimiento de las callejuelas. Hurgar en la basura no está prohibido, con lo cual los realmente desesperados tienen otra opción.

El precio de alquiler rondará entre los 200 y los 300 euros al mes sin gastos. Sin embargo, aquí el agua y la luz están muy baratas. El gas es lo más caro, y hay que usarlo con responsabilidad. En el mejor de los casos el alquiler incluirá los gastos. Y hay que tener muy en cuenta que en Estambul el precio no lo fija la casa, sino la zona: cuanto mejor y más céntrica sea la zona, más cara estará. Aunque sea un cuchitril.

Por último, nunca hay que olvidar que estás buscando piso en una de las ciudades con mayor población del mundo, que se encuentra entre dos continentes y que está infestada de inmobiliarias (emlaks), de modo que no se puede perder la esperanza. Añadamos tres puntos más de dificultad si la universidad a la que se va a asistir es privada, porque siempre tratarán de enseñarte pisos chungos para que prefieras ir a la residencia ultrachuli que tienen (en mi caso: 400 euros al mes por una habitación con baño compartida y con cocina común, y situada en el culo del mundo… un maldito robo). Además, no se cual será el caso de las otras universidades, pero en la mía la universidad cobra comisión si el piso que encuentras es a través de sus ayudantes, de modo que eso hace que el precio del alquiler suba 50 euros más al mes.

Esta foto nuestra en la cafetería de la facultad la pongo para daros envidia a vosotros y eso.
También para que mi madre vea que no estoy gorda cual manatí.

Eso es todo, chavales. De momento.


BREVES

1. Sí, Estambul es el centro del mundo en este momento o algo... Primero se inunda y luego se llena de antisistemáticos. Pero los conflictos no se están produciendo en donde yo vivo, sino en el centro-centro de Estambul. De manera que me basta con no pasarme por allí y ya está.

2. Ya nos sabemos el nombre de muchos alimentos en turco. Por fín sabemos lo que comemos! :D

3. Las clases son más o menos como en Valencia. Haré un post al respecto sobre lo agobiada que voy con los plazos de entrega, los midterms y demás chorradas.


1 comentarios:

Vicente dijo...
8 de octubre de 2009, 4:59

eyyy, hola! entre el nombre y la dirección hotmail friki manga (me suena a personaje de evangelion, si he acertado me deberia preocupar...) he adivinado que eras tu, lo de "la amiga de vicent" ha sido para confirmarlo.

Te agrego a enlaces, que un erasmus en estambul puede dar mucho juego xD pasalo bien y suerte con el piso!

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